Shot Film
Alberto Cabrera Bernal
35 mm, b/n, sin sonido, 30 s., 2010
La elocuencia de una escopeta debería bastar por sí misma para ahorrarme
escribir ninguna descripción. Hacer cine literalmente a tiros no necesita
adornarse con ninguna retórica, y minar sus alrededores de literatura sólo
parecería el flirteo de un crítico con el mal gusto. Así que me ciño
a lo específico y a los hechos concretos: sobre cola negra en 35 mm
se ha disparado repetidamente con una escopeta, para dar por resultado
un muestrario de roturas y boquetes diversos. El descreimiento que
no siento hacia el cine no justifica la sesión de tiro que me he pegado,
y desde luego no adscribiría esto a ningún reducto polvoriento de las
vanguardias. Con algo de sarcasmo, creo que se podría instalar con más acierto
en el mismo espacio donde habita la pintura al óleo. El matrimonio de las armas
y del arte contemporáneo es un género de lo más tradicional.